Manejo de la ganadería

La alimentación de los animales en Berrendo de Lanzahita se fundamenta en:

- Aprovechamiento de las excelentes praderas formadas por leguminosas tipo trifolium y gramíneas pratenses de alto valor palatable que proporciona la inmejorable vega del Tiétar.

- Aportación de forrajes y heno ecológicos producidos en la propia finca, en los meses en los que disminuye la cantidad y calidad del pasto natural.

- Aprovechamiento de las bellotas y ramón del estupendo encinar de la finca durante los meses de octubre a diciembre.

Lotes

Las vacas de la explotación se dividen en lotes homogéneos a los que, en función de criterios morfológicos, de consanguinidad, y de evaluación de las crías de años anteriores, se les asigna un semental que permanece con ellas hasta el mes de julio, momento a partir del cuál son retirados con el fin de evitar nacimientos en los meses de primavera y verano.


Las hembras de "reposición" no son introducidas con el toro hasta que tienen entre 24 y 26 meses, buscando que el primer parto se produzca cuando la hembra tenga aproximadamente 3 años y el animal haya alcanzado el desarrollo adecuado.

Nacimientos

Mediante un riguroso control de los cruces y cuidando al máximo el manejo y la alimentación, obtenemos unos índices de fertilidad superiores al 95%.

Los nacimientos tienen lugar a lo largo del otoño y gracias a un seguimiento exhaustivo de las vacas gestantes próximas al parto, los animales se crotalizan en el campo a las pocas horas de nacer.

El destete de los animales se produce aproximadamente a finales de la primavera, al objeto de buscar periodos de lactación largos, que favorezcan el crecimiento, desarrollo corporal y estado sanitario de los terneros, momento a partir del cual, tiene lugar la selección de los futuros reproductores tanto de reposición como de venta.

Esta fase de crecimiento y engorde la realizan los animales en plena libertad, a base de los forrajes de alta calidad producidos en la propia finca y los pastos proporcionados por la misma.